Espiando en una noche de otoño por la ventana de una acogedora y redonda cabaña en medio de un frondoso bosque, podemos ver tres pequeñas siluetas cantando y tocando alegremente. Allí están el Gato, el Pato y la Ardilla, tres entrañables amigos que preparan todas las noches la más rica sopa de calabaza.
El secreto de la exquisitez de esta sopa es que trabajan siempre en equipo: El Gato siempre corta la calabaza, la Ardilla siempre remueve y el Pato, el menor del trió, siempre pone la cantidad precisa de sal. “Los tres juntos sorben la sopa y tocan su canción, y luego se meten en la cama debajo del edredón cosido por el Gato, bordado por la Ardilla y rellenado con suaves plumas del Pato”.
Todo es armonía en la vida de estos tres amigos, hasta que un día al Pato se le ocurre que él quiere remover la sopa! Y la paz se quiebra: “Se armo un lio, una horrible pelea, una trifulca, un barullo, un jaleo…”
De aquí en adelante, vivimos con el Gato y la Ardilla, primero la cólera y orgullo por la rebelión del Pato, para luego pasar por la ansiedad ante su alejamiento y finalmente la tristeza y arrepentimiento por la furiosa partida de su querido amigo. Y todo por no haberle dejado remover la sopa.
Prosiguen luego cálidas, tiernas y graciosas escenas que reflejan las elucubraciones de los dos amigos pensando en el peor o mejor destino que ha podido tener Pato fuera del hogar. Y poco a poco vamos descubriendo en estos tres animalitos los valores de la amistad, la tolerancia y como no, los comunes problemas de la convivencia familiar.
Es muy probable que los más pequeños entre los dos y cuatro años se vean reflejados en el cuento, cuando por ejemplo irrumpen arranchando un juguete al amiguito, pero luego como solo los niños saben hacer y como si nada hubiera pasado, se perdonan en pro de que la diversión del juego en grupo continúe. O quizás, algunos padres se miren en el Gato y la Ardilla aceptando con paciencia que sus hijos ensucien un poco o no hagan las cosas perfectas cuando están compartiendo un memorable momento familiar.
“Sopa de Calabaza” es el cuento ideal para leer en la cama. Lo tenue y onírico de las ilustraciones de Helen Cooper, hacen de este libro ideal para disfrutarlo antes de dormir. Además, el libro está lleno de detalles, como los objetos personales de cada personaje o como unos diminutos insectos que aparecen escondidos en cada página, espiando a los tres amigos. Jugar a encontrarlos será la delicia de los más chiquitos.
Helen Cooper, escritora inglesa, oriunda de Cumbria, consigue tal calidez en sus ilustraciones gracias a la dedicación y profesionalismo en su trabajo, que como ella misma comenta en su página web, le toma un año entero completarlas para un solo libro. Esta dedicación ha permitido que sus libros hayan sido traducidos a 26 idiomas y “Sopa de Calabaza” se haya hecho acreedora de la Kate Greenaway Medal, uno de los premios ingleses más prestigiosos a la ilustración de libros infantiles otorgada por el CILIP (Chartered Institute of Library and Information Professionals) desde hace 55 años.
Autor: Helen Cooper
Editorial: Juventud
Edades recomendadas: Prelectores, Primeros lectores












la verdad este cuento es muy bonito para que los niños lo escuhen y reflexionen acerca de cada uno de ellos y darse cuenta en como podriamos mejorar de nosotros
Publicado por: ereida | 03/05/2011 en 12:48 a.m.